El único hijo de Lothar von Faber, Wilhelm, está implicado activamente en la compañía a partir de 1873 y en 1877 es designado como sucesor. Wilhelm pierde a sus dos hijos, Lothar y Alfred Wilhelm, en las edades tempranas de tres y cuatro años.
Wilhelm, quién sufrió grandemente tras la muerte de sus hijos, también muere prematuramente en 1893 a la edad de apenas 42 años. Dejando así a su esposa y tres hijas. Consecuentemente, su padre Lothar von Faber debe una vez más manejar a la compañía hasta su muerte en 1896. Su viuda, la Baronesa Ottilie von Faber, hereda entonces la compañía “A.W. Faber” " y la administra hasta el fin del siglo.
En 1900 el Conde Alexander Graf von Faber-Castell se suma a la dirección.